lunes, 3 de abril de 2017

168. DYLAN, EL FLAMANTE NOBEL DE LITERATURA

Bob Dylan se encamina para recoger su galardón


Hace unos años me gustaba bastante Bob Dylan. Aún hoy me agrada escuchar algunos de sus viejos y conocidos temas. De todos modos, su comportamiento hacía la Academia Sueca y hacía quienes le propusieron, durante varios años, como candidato a la obtención del Nobel de Literatura, no tiene justificación. Aparte de ser un maleducado y de faltar al respeto a la propia Academia, por lo que respecta a Dylan, debe de tratarse de un tipo de lo más raro. Esa es mi impresión. Otro tema, muy discutible por cierto, sería si se merece, no ya el hecho de ser nominado, sino el de recibir el galardón.

De todos es sabido que un gran número de artistas se caracterizan por ser extravagantes y provocadores. No creo que fuese necesario realizar un exhaustivo análisis de la personalidad de Dylan para llegar a la conclusión de que se trata, además, de un sujeto maniático hasta no más poder, arisco y huidizo. Algunos afamados artistas como él, no terminan de entender que su fama tiene un precio, en ocasiones bien alto, y que no pueden escabullirse de determinados actos o eventos que, encima, como es el caso, se organizan para premiar y reconocer su trabajo.

Me pregunto si no sería buena idea anular la concesión del premio a aquellos/@s galardonados/@s (pienso en los Princesa de Asturias y Nobel, por ejemplo), que desde un principio muestren un absoluto desprecio hacía quienes se lo otorgan y anuncien su negativa a acudir a la ceremonia de entrega. Salvo en casos razonablemente justificados, creo que no estaría mal desposeerlos del citado galardón para concedérselo a alguien que se lo mereciese de verdad. En este caso, el cantante y compositor de Minnesota, que se hizo rogar de lo lindo (lo recoge unos cuatro meses después de serle concedido y porque no le quedaba otro remedio), no es el primero que tiene un comportamiento similar y me temo que no sea el último.

En la imagen adjunta, supuestamente, se observa al flamante Premio Nobel de Literatura, con "ropa de camuflaje", accediendo a alguna sala "perdida", dispuesto a recibir su galardón.

viernes, 23 de diciembre de 2016

167. ¡¡ FELIZ AÑO 2.017 !!


Que esta Navidad convierta...

cada deseo en una flor,
cada dolor en una estrella,
cada lágrima en una sonrisa, 

cada tristeza en una esperanza.

¡FELICES FIESTAS!.


Kelly Clarkson’s Cautionary Christmas Music Tale
Dec. 11 at 10 p.m (ET/PT) on NBC

De corazón, os deseo a todos/@s unas Felices Fiestas y que el Año Nuevo se os presente colmado de muy gratos momentos, tanto a nivel personal como profesional. Un fuerte abrazo.

Paco Fernández

miércoles, 14 de diciembre de 2016

166. NIÑOS DE LA GUERRA, REPUDIADOS POR LA SOCIEDAD

Son niños desechados, 
niños de ojos tristes,
apáticos, de miradas perdidas,
aterrados, sin presente ni futuro,
desahuciados de toda esperanza,
niños de una infancia usurpada,
privados de su propia dignidad,
masacrados durante su huida,
conocedores del sufrimiento más desgarrador,

del horror de unas guerras obscenas que no comprenden.

Son niños condenados al infierno.
¡Condenados!, sí. Digo bien,

...condenados antes de nacer.

Son los niños abandonados,
los olvidados; como si de apestosos se tratara,
son los hijos repudiados por la sociedad,
torturados y asesinados,

víctimas de un afán depredador del hombre que no conoce límites
y de su repugnante manera de arreglar las disputas,

para su propia vergüenza.

Pero, por Dios, si son niños, sólo eso,
inocentes e indefensos NIÑOS,
...en los que nadie parece pensar.


Niños víctimas de la guerra, en Siria

martes, 24 de mayo de 2016

165. INOCENCIA PERDIDA

Yo, ...abrazado a mi pelota
Recuerdo que, siendo niño, tenía una bonita pelota. También recuerdo, con satisfacción, su color. Era azul. Pero no un azul cualquiera, ...no, ...era un azul clarito, concretamente un azul celeste, el color de la relajación. Se dice de este color que posee la cualidad de transmitir tranquilidad y sosiego. Por si esto fuera poco, también tenía unos grandes y redondeados lunares blancos, el color más neutro, el de la pureza.

Aquella pelota, no era una simple pelota; para mí representaba algo más, muchísimo más que eso. Era, además de mi confidente,  mi compañera, mi compañera de juegos, de unos juegos que yo, siendo el más pequeño de tres hermanos,  practicaba en solitario. La verdad es que no recuerdo mucho más de aquella pelota. Tampoco es que me haga mucha falta porque lo más importante, lo que permanece en mi memoria, con total claridad, es que existió, que no fue el producto de mi imaginación infantil y que el cariño que hacia ella sentía era absoluto, desempeñando, años más tarde, durante la conflictiva etapa de transición a la edad adulta, una enorme influencia en el desarrollo de mi personalidad, llegando, hoy en día, a ocupar un lugar importante entre los abundantes recuerdos de mi feliz infancia.

A la pelota, la consideraba mi mejor amiga, ...una excepcional amiga..., de esas que nunca te fallan, de las que permanecen siempre a tu lado, en los momentos buenos  y en los malos, a las que jamás tienes algo que ocultar. Aquella pelota conocía, con gran lujo de detalle, mis enfados, mis inquietudes infantiles, mis temores - ...abundantes, por cierto, durante aquella etapa de mi vida -, mis alegrías, mis aventuras y desventuras,..., incluso, mis proyectos de futuro. Juntos hemos compartido una buena cantidad de experiencias, juntos hemos reído y juntos hemos llorado. Nadie llegó jamás a sospechar, ni lo más mínimo, de la existencia de aquella especial relación entre mi pelota y yo, mantenida en secreto hasta ahora. ¡Qué momentos tan dichosos!. ¡Cuánto la echó de menos!. Por cierto, de un día para otro , despareció, no volví a verla. Supongo que haya ido a parar a las manos de otro niño. Espero, al menos, que haya tenido con él un relación similar a la que tuvo conmigo.

Ahora que lo pienso, es una lástima que, según crecemos - las personas -, según vamos adentrándonos en la llamada "edad adulta", por cierto, una edad tenebrosa pero, a la vez, importante, con todo tipo de obligaciones y de responsabilidades - algunos dicen que no, que es una etapa, sólo, llena de derechos -, ...es una lastima, decía, que nos cueste encontrar a una "pelota" como la que yo tenía siendo un niño, a un semejante, con la mitad de aquel grado de compañerismo, de amistad, de bondad, de empatía. 

Según nos hacemos mayores, tendemos a ir más "a lo nuestro", a ser egoístas, sin prestarle atención a lo verdaderamente importante, a aquello que valoramos de niños, cuando aún no hemos perdido la inocencia, cuando soñamos, cuando volamos sobre un mundo mágico pero un mundo, al fin y al cabo, y esto es lo importante, que nos hace muy felices, que nos permite vislumbrar la vida en todo su esplendor, que nos muestra la belleza de ésta, una vida que nos ha sido regalada y en la que estamos por pura casualidad, de paso y durante un tiempo limitado, excesivamente limitado. Esto, esta forma de proceder nuestra, tan extraña, debe de ser consecuencia de lo que tantas veces he oído hablar por ahí, ...de la estupidez humana. 

No obstante, todos deberíamos ser persistentes, buscar, de por vida, sin desfallecer, al menos una "pelota"; tambien , todos, absolutamente todos, deberíamos, ser "pelotas" para los demás. ...Por una vida mucho mas fácil.

¿...Y tú?. ¿Qué opinas?. ¿Has encontrado a tu "pelota"?. ¿Continúas buscándola?. No flaquees. Sé insistente...


domingo, 24 de abril de 2016

164. NO SOLO INCÍVICO, TAMBIÉN ESTÚPIDO

Hay que ser, además de maleducado - incívico -, ...un perfecto estúpido.

Módulo de un taxi
Lo he visto en demasiadas ocasiones: noche de fiesta, para algunos; para otros, de trabajo. Se acerca un taxi, no a demasiada velocidad, y alguien cruza la calle, paseándose por delante del vehículo, sin prisas, adoptando una actitud provocadora, obligando al taxista a frenar, a veces, no sin cierto riesgo. El sujeto mira por el rabillo del ojo, esbozando una socarrona sonrisa. Por la expresión de su cara parece decir algo así : "¡cómo 'mola' ver el careto del puto taxista!. ...¡Que se joda!". El que así se comporta, aparte de ser un simple 'desecho humano', es estúpido, porque su estupidez puede resultarle muy cara, a él, no al 'puto' taxista. Después de unos 14 años, ya nada me sorprende. Esto es sólo un ejemplo. Puesto que estos días se está celebrando el IV centenario de la muerte de Cervantes, bien podríamos decir, como D. Quijote: "cosas veredes, amigo Sancho". Yo he visto casi de todo. Digo casi porque siempre encuentro quien me sorprenda con algo más disparatado e irracional, algo nuevo.

Lo que aquí he narrado, aunque pudiera parecer una película de miedo, no lo es; se trata del día a día, noche a noche. Sus protagonistas, serán los 'más' adultos del mañana. Los 'más', porque ya son adultos hoy, aunque no se comporten como tales. Llevan la palabra "provocador" cincelada en la frente. Una persona, para ser adulta, entre otras muchas cosas, ha de actuar con responsabilidad y con respeto, ...con mucho respeto hacía los demás. Por supuesto, no estoy generalizando.