viernes, 23 de diciembre de 2016

167. ¡¡ FELIZ AÑO 2.017 !!


Que esta Navidad convierta...

cada deseo en una flor,
cada dolor en una estrella,
cada lágrima en una sonrisa, 

cada tristeza en una esperanza.

¡FELICES FIESTAS!.


Kelly Clarkson’s Cautionary Christmas Music Tale
Dec. 11 at 10 p.m (ET/PT) on NBC

De corazón, os deseo a todos/@s unas Felices Fiestas y que el Año Nuevo se os presente colmado de muy gratos momentos, tanto a nivel personal como profesional. Un fuerte abrazo.

Paco Fernández

miércoles, 14 de diciembre de 2016

166. NIÑOS DE LA GUERRA, REPUDIADOS POR LA SOCIEDAD

Son niños desechados, 
niños de ojos tristes,
apáticos, de miradas perdidas,
aterrados, sin presente ni futuro,
desahuciados de toda esperanza,
niños de una infancia usurpada,
privados de su propia dignidad,
masacrados durante su huida,
conocedores del sufrimiento más desgarrador,

del horror de unas guerras obscenas que no comprenden.

Son niños condenados al infierno.
¡Condenados!, sí. Digo bien,

...condenados antes de nacer.

Son los niños abandonados,
los olvidados; como si de apestosos se tratara,
son los hijos repudiados por la sociedad,
torturados y asesinados,

víctimas de un afán depredador del hombre que no conoce límites
y de su repugnante manera de arreglar las disputas,

para su propia vergüenza.

Pero, por Dios, si son niños, sólo eso,
inocentes e indefensos NIÑOS,
...en los que nadie parece pensar.


Niños víctimas de la guerra, en Siria

martes, 24 de mayo de 2016

165. INOCENCIA PERDIDA

Yo, ...abrazado a mi pelota
Recuerdo que, siendo niño, tenía una bonita pelota. También recuerdo, con satisfacción, su color. Era azul. Pero no un azul cualquiera, ...no, ...era un azul clarito, concretamente un azul celeste, el color de la relajación. Se dice de este color que posee la cualidad de transmitir tranquilidad y sosiego. Por si esto fuera poco, también tenía unos grandes y redondeados lunares blancos, el color más neutro, el de la pureza.

Aquella pelota, no era una simple pelota; para mí representaba algo más, muchísimo más que eso. Era, además de mi confidente,  mi compañera, mi compañera de juegos, de unos juegos que yo, siendo el más pequeño de tres hermanos,  practicaba en solitario. La verdad es que no recuerdo mucho más de aquella pelota. Tampoco es que me haga mucha falta porque lo más importante, lo que permanece en mi memoria, con total claridad, es que existió, que no fue el producto de mi imaginación infantil y que el cariño que hacia ella sentía era absoluto, desempeñando, años más tarde, durante la conflictiva etapa de transición a la edad adulta, una enorme influencia en el desarrollo de mi personalidad, llegando, hoy en día, a ocupar un lugar importante entre los abundantes recuerdos de mi feliz infancia.

A la pelota, la consideraba mi mejor amiga, ...una excepcional amiga..., de esas que nunca te fallan, de las que permanecen siempre a tu lado, en los momentos buenos  y en los malos, a las que jamás tienes algo que ocultar. Aquella pelota conocía, con gran lujo de detalle, mis enfados, mis inquietudes infantiles, mis temores - ...abundantes, por cierto, durante aquella etapa de mi vida -, mis alegrías, mis aventuras y desventuras,..., incluso, mis proyectos de futuro. Juntos hemos compartido una buena cantidad de experiencias, juntos hemos reído y juntos hemos llorado. Nadie llegó jamás a sospechar, ni lo más mínimo, de la existencia de aquella especial relación entre mi pelota y yo, mantenida en secreto hasta ahora. ¡Qué momentos tan dichosos!. ¡Cuánto la echó de menos!. Por cierto, de un día para otro , despareció, no volví a verla. Supongo que haya ido a parar a las manos de otro niño. Espero, al menos, que haya tenido con él un relación similar a la que tuvo conmigo.

Ahora que lo pienso, es una lástima que, según crecemos - las personas -, según vamos adentrándonos en la llamada "edad adulta", por cierto, una edad tenebrosa pero, a la vez, importante, con todo tipo de obligaciones y de responsabilidades - algunos dicen que no, que es una etapa, sólo, llena de derechos -, ...es una lastima, decía, que nos cueste encontrar a una "pelota" como la que yo tenía siendo un niño, a un semejante, con la mitad de aquel grado de compañerismo, de amistad, de bondad, de empatía. 

Según nos hacemos mayores, tendemos a ir más "a lo nuestro", a ser egoístas, sin prestarle atención a lo verdaderamente importante, a aquello que valoramos de niños, cuando aún no hemos perdido la inocencia, cuando soñamos, cuando volamos sobre un mundo mágico pero un mundo, al fin y al cabo, y esto es lo importante, que nos hace muy felices, que nos permite vislumbrar la vida en todo su esplendor, que nos muestra la belleza de ésta, una vida que nos ha sido regalada y en la que estamos por pura casualidad, de paso y durante un tiempo limitado, excesivamente limitado. Esto, esta forma de proceder nuestra, tan extraña, debe de ser consecuencia de lo que tantas veces he oído hablar por ahí, ...de la estupidez humana. 

No obstante, todos deberíamos ser persistentes, buscar, de por vida, sin desfallecer, al menos una "pelota"; tambien , todos, absolutamente todos, deberíamos, ser "pelotas" para los demás. ...Por una vida mucho mas fácil.

¿...Y tú?. ¿Qué opinas?. ¿Has encontrado a tu "pelota"?. ¿Continúas buscándola?. No flaquees. Sé insistente...


domingo, 24 de abril de 2016

164. NO SOLO INCÍVICO, TAMBIÉN ESTÚPIDO

Hay que ser, además de maleducado - incívico -, ...un perfecto estúpido.

Módulo de un taxi
Lo he visto en demasiadas ocasiones: noche de fiesta, para algunos; para otros, de trabajo. Se acerca un taxi, no a demasiada velocidad, y alguien cruza la calle, paseándose por delante del vehículo, sin prisas, adoptando una actitud provocadora, obligando al taxista a frenar, a veces, no sin cierto riesgo. El sujeto mira por el rabillo del ojo, esbozando una socarrona sonrisa. Por la expresión de su cara parece decir algo así : "¡cómo 'mola' ver el careto del puto taxista!. ...¡Que se joda!". El que así se comporta, aparte de ser un simple 'desecho humano', es estúpido, porque su estupidez puede resultarle muy cara, a él, no al 'puto' taxista. Después de unos 14 años, ya nada me sorprende. Esto es sólo un ejemplo. Puesto que estos días se está celebrando el IV centenario de la muerte de Cervantes, bien podríamos decir, como D. Quijote: "cosas veredes, amigo Sancho". Yo he visto casi de todo. Digo casi porque siempre encuentro quien me sorprenda con algo más disparatado e irracional, algo nuevo.

Lo que aquí he narrado, aunque pudiera parecer una película de miedo, no lo es; se trata del día a día, noche a noche. Sus protagonistas, serán los 'más' adultos del mañana. Los 'más', porque ya son adultos hoy, aunque no se comporten como tales. Llevan la palabra "provocador" cincelada en la frente. Una persona, para ser adulta, entre otras muchas cosas, ha de actuar con responsabilidad y con respeto, ...con mucho respeto hacía los demás. Por supuesto, no estoy generalizando.

sábado, 20 de febrero de 2016

163. "O CAXÓN DAS TROLAS" A LO MODERNO

Teclado con logotipos de redes sociales
Recuerdo mis primeros años de bachiller. En aquella época, en España, sólo había una televisión, la pública, Televisión Española, con sus dos canales, tve1 y tve2. Las privadas aún tardarían unos cuantos años en llegar. Por aquel entonces, tenía un profesor que, al referirse en clase a la televisión, nos decía en gallego que era "o caxón das trolas" ("el cajón de las mentiras"). Ese era su concepto de aquella tve y, seguramente, no le faltaba razón. 

Hoy en día, la sociedad, su organización, el mundo en general, ha experimentado grandes e importantes progresos, a todos los niveles. Algunos, también es conveniente decirlo, no necesariamente buenos y mejores. Ahora, al contrario que durante mi etapa de estudiante de bachillerato, además de contar con la posibilidad de sintonizar en nuestro receptor de televisión cien, doscientos o más canales - sobre todo, si disponemos de antena parabólica - , podemos utilizar las redes sociales, tanto en casa o nuestro lugar de trabajo como en la playa o en el campo. Y, todo ello, a través de un simple teléfono móvil. Los medios de comunicación, la manera en que nos comunicamos y nos informamos, cada día, han cambiado hasta tal punto que nos enteramos de cualquier suceso o acontecimiento, prácticamente, en tiempo real, a la vez que este se está produciendo.

Pues bien, si la televisión de los años ochenta era "el cajón de las mentiras", todos nos imaginarnos la cantidad de patrañas y tonterías que es posible inventar y contar a través de la redes sociales, teniendo en cuenta que a estas todos podemos acceder, desde cualquier parte del mundo y publicar lo que se nos antoje , en nuestro propio nombre o utilizando uno ficticio. 

No debemos creernos "a pies juntillas" todo lo que leemos en las redes. Ante una noticia llamativa, es conveniente contrastarla. Comprobar donde se publicó originalmente y verificar si también se menciona en otros medios de prestigio. Dos ejemplos:

- Acabó de leer que el actor Jackie Chan ha muerto al producirse una explosión durante el rodaje de su última película. Es mentira.

- Hace pocos días se publicó que un conocido político español, caminaba por la calle cuando se le cayó al suelo el teléfono móvil. Al agacharse para recogerlo, fue atropellado por un coche. Se decía que se encontraba, en estado grave, en el Hospital de la Paz, en Madrid. Era mentira.

Los motivos por los que se publican este tipo de embustes pueden ser muy variados. Simplemente, por diversión, para comprobar cuantas veces es compartida esa informacion o con la intención de ridiculizar o de echar por tierra la reputación de un determinado personaje o colectivo. Si tenemos fundadas sospechas de que una noticia es falsa, lógicamente, no debemos participar en su difusión compartiéndola.

No quiero terminar esta entrada sin mencionar algo que es de puro sentido común. Como en la vida real, en Internet, debemos prestar especial atención a la educación, a las buenas maneras para con los demás usuarios y al respeto a sus creencias, a su forma de pensar, de ser o de vestir, por muy diferentes que sean de las nuestras. Para ser yo respetado, yo también debo respetar a los otros. Es de pura lógica.

Por otra parte, no se debe recurrir jamás al "todo vale" porque no es así. No confundir ese "todo vale" con la libertad de expresión. La libertad de cada uno de nosotros debe terminar dónde comienza la de los demás. Así es como se convive en paz, en sociedad, libremente, de un modo democrático. Por otra parte, las leyes han sido aprobadas para ser respetadas, también en Internet. Son de obligado cumplimiento por parte de todos.

Y tú, ¿qué opinas?. ¿Sueles compartir información, sin contrastar, porque, simplemente, trata sobre algo que te interesa y es coincidente con tus ideas?. ¿Crees justo desprestigiar o calumniar a otras personas a través de las redes sociales, aprovechando la relativa privacidad de Intenet?. Agradezco tus opiniones. Muchas gracias por leerme.