miércoles, 15 de julio de 2015

140. MIEDO A LAS REDES SOCIALES

Las redes sociales son una forma de comunicación que algunos no las utilizan porque, en ellas (según cuentan), no se dicen más que tonterías. Otros, porque tienen miedo a que ajenos o "amigos", conozcan ciertos aspectos de su vida que están incluidos dentro de lo que se considera el ámbito personal e íntimo. También los hay (doy fe de ello) que ven esta forma de comunicarse como peligrosa, nada sería y propia de personas "sin muchas luces" e, incluso, como un modo indecente de mantener contacto con los demás. 

Yo, sobre este asunto, opino lo siguiente: 

Exactamente igual que, a la hora de conducir un coche, es necesario conocer la mecánica (como frenar, acelerar, girar el volante a uno u otro lado), en las redes sociales, se debe saber cómo configurar la privacidad y cómo publicar para, de este modo, mostrar a los demás sólo aquello que nos interesa, que no nos importa que sea conocido por los que tenemos como "amigos", por una parte de estos o por cualquier usuario que navegue por Internet. 

Por otro lado y continuando con el ejemplo de un vehículo, este, lo podemos tener para servirnos de él, es decir, para trasladarnos de un lugar a otro (acudir al trabajo, a clase, a una reunión de negocios, para pasar unas vacaciones, visitar a un amigo,...) o, por el contrario, si somos unos auténticos y descerebrados kamikaces, vamos siempre como locos a todas partes, sin respetar la señalización, ni a los demás usuarios de la vía pública, conductores o peatones, con el consiguiente peligro que ello conlleva pata todos. Las redes sociales, lo mismo. Podemos darles un buen uso. Publicar aquello que nos interesa compartir con otros, seguir determinadas publicaciones que encontramos interesantes (de tipo cultural, lúdico, laboral,...) y darlas a conocer a través de dichas redes. Claro está que los intereses de uno no tienen porque coincidir con los de los otros. Pero, a la hora de publicar algo que consideramos importante para nosotros, no hemos de tener esto en cuenta. Seguro que a alguien también le va a interesar. 

Como conclusión: podemos hacer uso de las redes sociales para aprender y adquirir nuevos conocimientos o mejorar los que ya tenemos, para enterarnos de las cosas. Y, en eso, no sólo no hay nada de malo, más bien, es una actitud inteligente y loable. 

Personalmente, creo que, quien tiene un mal concepto de las redes sociales y no las utiliza, simplemente, es porque no las conoce, no sabe su mecánica y desconoce la utilidad que puede darles, para qué usarlas. 

Es mi opinión. Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo. Tanto, en un sentido como en otro, agradezco cualquier comentario, lo cual, seguramente, será enriquecedor para mí. Muchas gracias por leerme y un fuerte abrazo. Hasta la próxima entrada, espero que de interés para todos.

1 comentario:

  1. Como toda en esta vida, hay que saber utilizarlo cuando es necesario y en la medida que uno lo pueda controlar.
    Buen artículo y buena reflexión.
    En algunos medios los padres y más las abuelas, exponen a sus niños en la red con demasiados comentarios. Creo que no obran con sentido común.

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Paco Fernández